Si algún día he de dejarles a ustedes QUE AMO
para recorrer el camino del silencio,
No se lamenten ni hablen de mí con lágrimas,
más bien rían y conversen de mí
como sí estuviese junto a ustedes, pues quien sabe,
yo puedo estar junto a ustedes, tantas veces.
Podría venir, podría venir, podría acaso encontrar el camino?
Pero no serían acaso barreras las lágrimas y las lamentaciones?
Y cuando escuchen aquella música que yo acostumbraba a escuchar
o miren la naturaleza que yo amaba, no permitan que al recordarme
les cause tristeza, porque les sigo amando como siempre lo he hecho.
Fueron ustedes tan maravillosos conmigo......
Había tantas cosas que aún quería hacer......
Tantas y tantas cosas que quería decirles......
Recuerden que YO no temía, lo que no podía enfrentar, era dejarles.
No podemos ver el más allá, pero lo que sé, es que
les amé inmensamente, con ustedes fue;
EL CIELO Y LA TIERRA.
TU PADRE
WALTER VICENTE RIVERA CÓRDOVA